participa presidente Guanajuato, Gto., a 23 de septiembre de 2021.- Ante la oportunidad de dialogar y compartir experiencias bajo las diferentes perspectivas que se han vivido por la pandemia, el Dr. Luis Felipe Guerrero Agripino, Presidente de la Comisión Estatal para la Planeación y Programación de la Educación Superior A.C. (COEPES) y Vicepresidente de la Organización Universitaria Interamericana (OUI) Región México, participó en el primer Foro Internacional “Repensar la educación en tiempos de incertidumbre. Aprendizajes y retos”.

Este foro, organizado por la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG), tuvo como objetivo generar un diálogo informado para repensar la educación pública en el estado, en torno a los retos y oportunidades que han resultado de la pandemia por COVID-19.

El doctor Guerrero participó con la conferencia magistral “Los desafíos de la Educación Superior en México: ayer, durante y después del COVID-19” en la que abordó los aprendizajes y retos que se enfrentan en contextos inmersos en la globalización y el desarrollo de la industria 4.0, que inciden en el quehacer educativo.  

Entre los retos planteados expuso la importancia de trabajar en salidas laterales en los programas educativos para estudiantes que por diversas circunstancias no concluyen su programa, generando una mejor expectativa profesional y académica. Otro de los retos es abrirse a los campos disciplinares del conocimiento, sin dejar de lado el nivel de profundidad que requiere el propio programa educativo.

La multimodalidad educativa, destacó, es otra de las experiencias que se traducen a retos, con programas que van de la presencialidad a la virtualidad, o bien, híbridos, con el diseño de estrategias que permitan a cada estudiante desarrollar el conocimiento con habilidades, competencias, destreza y aptitudes.   

En cuanto a la gestión de las instituciones en materia educativa, planteó que esta debe transformarse y dar paso a procesos digitales breves y sencillos.   

Planteó también que, acorde a la dinámica actual, las instituciones deben trabajar en torno a la flexibilidad y diversificación de los programas educativos, colocando en el aprendizaje la capacidad de dar respuesta en circunstancias siempre cambiantes.